El día de la mujer en Italia se suele celebrar con ramos de mimosa y con esta estupenda tarta, que no puede faltar en ninguna mesa y que es la reina de las pastelerías en los primeros días de marzo. Es algo laboriosa, pero no es difícil de hacer. Hay que hacer dos bizcochos, uno para rellenar y uno para la decoración, y hay que hacer la crema. Pero no requiere ninguna técnica en particular y el resultado, como podemos ver, es bastante llamativo. En este caso hemos optado por hacer los bizcochos sin utilizar huevos, para aligerar la masa y la receta en general, y la verdad es que tanto en lo referente al sabor como en el aspecto, no perdemos nada.

INGREDIENTES PARA LA TARTA MIMOSA
– PARA CADA UNO DE LOS BIZCOCHOS – 

300 gr de harina
150 gr de leche semidesnatada
150 gr de azúcar
70 gr de mantequilla o aceite de oliva suave
la ralladura de un limón
un sobre de levadura (16 gr aproximadamente)
100 ml de zumo de piña

PARA LA CREMA

crema pastelera
200 ml de nata montada

¿CÓMO SE HACE?

Empezamos por los bizcochos. En un bol ponemos los ingredientes líquidos (leche y mantequilla derretida o aceite) y la ralladura de limón, añadimos el azúcar y mezclamos. A continuación, vamos integrando la harina tamizada y la levadura, poco a poco, y procurando que no haya grumos. Dejamos reposar unos 15 minutos en la nevera, justo el tiempo de calentar el horno y de forrar un molde de unos 24 cm de diámetro con papel vegetal. Vertemos la masa en el molde y horneamos a 180º durante unos 40 minutos. Pasado este tiempo lo sacamos del horno, comprobamos que esté hecho por dentro (con un palito de madera para brochetas) y ya tenemos el primer bizcocho. Hacemos lo mismo con el segundo.

Al no tener un horno profesional sino uno de tamaño normal para uso doméstico, preferimos hacer los bizcochos de uno en uno. De esta manera controlamos mejor la cocción, aunque se tarda más en terminar. Quien quiera y pueda, por supuesto puede hornearlos a la vez.

La preparación de la crema también es relativamente sencilla. Se trata de una crema pastelera mezclada con nata previamente montada. Para la crema, podemos usar la receta de las natillas, pero sin licor y dejando que espese un poco más. Para que la nata se pueda montar, tiene que tener el 35% de materia grasa, así que para esta receta no tenemos opción de usar nata desnatada. Si queremos, nadie nos impide rellenar la tarta mimosa solo con crema pastelera, quedará deliciosa de todas formas.

Cuando tengamos los dos bizcochos y la crema listos, procedemos a montar nuestra tarta mimosa. Cortamos el bizcocho horizontalmente, lo mojamos bien con el zumo de piña y lo rellenamos con la crema. Una vez rellenado, recubrimos toda la superficie con el resto de la crema, tanto los laterales como la parte superior. A esta cobertura es donde se va a quedar pegada la decoración, hecha con cubitos amarillos y esponjosos.

Cogemos el otro bizcocho y le quitamos la capa fina exterior que tiene un color dorado, ya que lo que queremos es conseguir un color lo más uniforme posible. Una vez hecho esto, del bizcocho recabamos 4-5 discos y luego los cortamos en dados, posiblemente todos del mismo tamaño. Ahora queda la parte más divertida, que es usarlos para recubrir la tarta mimosa, donde se quedarán pegados gracias a la crema. Unas florecitas, un poco de azúcar glas y… ¡por fin tenemos nuestra preciosa tarta mimosa! Se conserva dos o tres días en la nevera, aunque seguro que lo de la conservación no va a ser un gran problema…

SALE MEJOR SI… le añadimos a la crema unas pepitas de chocolate negro.

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