El risotto es un plato típico de la cocina italiana, originario del norte de Italia, donde desde siempre se cultivan muchas variedades da arroz. Que me perdonen mis amigos del norte, pero cuando lo hago en casa prefiero el aceite a la mantequilla (aunque también echo un poco) y no suelo usar el tuétano, tan presente en algunas recetas tradicionales.

INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS

320 gr de arroz bomba
1 cebolla
800 ml de caldo vegetal
80 gr de queso azul
80 gr de parmesano
80 gr de queso tetilla
80 gr de idiazábal
sal, pimienta, aceite de oliva virgen extra

¿CÓMO SE HACE?

Ponemos a calentar el caldo vegetal, que tiene que estar siempre bien caliente a lo largo de toda la preparación. Mientras tanto aprovechamos para rallar el parmesano y el idiazábal, y para cortar en trocitos el queso azul y el queso tetilla. Los reservamos para luego añadirlos a nuestro risotto. También dejamos picada la cebolla.

A continuación, en una olla o una sartén sin aceite ni mantequilla ni nada, tostamos el arroz. Esto ayudará a que aguante la cocción y no se pase. Después de unos dos minutos, echamos un chorrito de vino blanco y removemos enseguida para que no se pegue. Dejamos evaporar.

Mientras tanto, en otra olla, echamos dos o tres cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra. No es necesario usar más, el aceite no tiene por qué cubrir fondo ya que no estamos haciendo una paella sino un risotto. Añadimos la cebolla bien picada y volvemos a meter el arroz, rehogando todo bien.

Ahora es cuando bajamos el fuego y empezamos a echar el caldo con un cucharón, sin dejar de remover. Añadimos otro cucharón de caldo solo cuando se haya absorbido el anterior, notaremos que la textura e va haciendo cada vez más cremosa. Y así seguimos, durante unos 20 minutos aproximadamente, sin dejar nunca de remover. Añadimos un poco de pimienta, pero no añadimos sal (si el caldo que estamos usando ya la lleva). Cuando el arroz esté al dente, echamos los quesos y removemos hasta integrarlos del todo. Quitamos del fuego, tapamos (con una tapa, no con un trapo) y dejamos reposar unos minutos.

Servimos nuestro risotto cuatro quesos (bien caliente) y espolvoreamos con algo más de parmesano. ¡Buon appetito!

SALE MEJOR SI… el caldo es casero.

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